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LINK-2 · prototipo · 19 octubre 2026
Roger Navarro · Cuaderno de investigación

Consecuencias, firmas, confianza y aire real entre agentes ECHO

La segunda versión del lenguaje entre agentes ECHO: postales que dicen qué pasó y no solo cuánto valía, firmadas, con un libro de confianza y probadas entre dos aparatos. Funciona, y tiene un límite claro.

En LINK-1 dos agentes ECHO aprendieron a contarse lo vivido con postales WSP de 16 bytes, por cable y por sonido, y el novato dejó de pagar casi todas sus primeras lecciones. Quedaban tres cosas pendientes: los dos casos en que la verdad no bastó, la posibilidad de que cualquiera emitiera por el aire, y probarlo fuera de una sola máquina. LINK-2 se ocupa de las tres. Contrato y código quedaron fijados por hash antes de una única evaluación en 64 mundos nuevos, y un revisor independiente lo atacó antes.

Decir qué pasó, no solo cuánto valía

En LINK-1 la postal llevaba el valor que el veterano daba a una acción. En una trampa, ese valor era +4, porque el futuro compensaba, aunque acercarse costaba −16 en el acto. La postal nueva lleva las dos cosas: el valor y la consecuencia inmediata vivida. Si la consecuencia fue dañina, el novato la tiene en cuenta primero. En los dos mundos donde LINK-1 falló, el novato pasa de pagar una lección a no pagar ninguna, a cambio de un poco de retorno (96 puntos en cada uno). En los 64 mundos nuevos no había ningún caso así, de modo que allí no hay nada que mejorar: lo digo para que nadie lea ese verde como más de lo que es.

Firmar lo que se dice

Por el aire cualquiera puede emitir. Cada postal va ahora en un sobre de 27 bytes con una firma HMAC de 32 bits, ligada a una sesión que no viaja, y con un número de secuencia que solo puede crecer. Resultado: 0 aceptadas de 100 000 firmas falsas, de 1000 suplantaciones con otra clave, de 1000 reenvíos y de 500 manipulaciones con el CRC recalculado. Un forastero mezclando mentiras con el mensaje honesto no cambió nada en los 64 mundos. Cuesta 0,6 segundos más por postal (3,4 s). Las claves del experimento son de prueba y lo dice el código.

El veterano emite sus 14 postales firmadas en un mundo de desarrollo; a mitad, un forastero sin la clave cuela una postal que suplanta al veterano y dice que acercarse a una meta paga +100. Tras una sala simulada con eco a 10 dB, el receptor acepta las 14 auténticas y rechaza la falsa por la firma. El novato no paga ninguna primera lección; en silencio, 3. Es la señal emitida por el módem, no una grabación de micrófono (52 s). Transcripción postal a postal.

Desconfiar de quien tiene la clave

Contra un infiltrado no basta la firma. El novato lleva un libro de confianza: cuando comprueba algo que le contaron, apunta si el emisor acertó. Ante versiones distintas de lo mismo elige la del emisor más fiable y, a igualdad, la más prudente.

En 64 mundos de evaluaciónPrimeras lecciones pagadas
No oye nada179
Un honesto0
Honesto + mentiroso que invierte todo, sin confianza149
Lo mismo, con confianza1
Honesto + dos mentirosos, con confianza1

Contra un mentiroso burdo funciona. Al veterano honesto no lo desacreditó nunca, en ningún brazo. Pero el revisor mostró dos cosas que cambian la lectura: la protección la da sobre todo la regla prudente, no el libro, y un mentiroso más listo la convierte en su arma. Lo cuento en un artículo propio sobre el mentiroso estratégico, porque es el límite claro de esta versión. Con él, el novato vuelve a pagar lo mismo que en silencio.

Lo que ningún mentiroso consiguió fue convertir lo oído en hecho. En 832 ejecuciones, un gemelo sordo que recibe las mismas decisiones acabó con la memoria, el modelo del mundo y la tabla idénticos byte a byte. El revisor también encontró que mi primer oráculo de la regla no podía ver errores en la nueva puntuación; lo rehice desde el registro bruto y dos mutantes de prueba quedan atrapados.

Aire real, y un segundo aparato

En este PC, con tres ganancias de micrófono y ruido añadido de 10 y 0 dB, llegaron 90 de 90 postales firmadas, ninguna corrupta, incluso con el micrófono saturando. Después envié tres postales a un MacBook por AirPlay y el micrófono del PC las oyó desde sus altavoces: 3 de 3, con la firma válida. Es la primera vez que hablan dos aparatos distintos.

Y lo comparé con ggwave, el módem de datos por sonido de referencia, con la misma carga de 27 bytes y el ruido igualado por hercio. Con ruido moderado empatan, y su protocolo más rápido tarda la mitad (1,6 s frente a 3,4 s). Con mucho ruido y eco (−5 dB), mi módem de aritmética entera recupera 19 de 30 postales y ggwave entre 4 y 7. En la habitación real los dos aciertan 10 de 10. Mi primera comparación favorecía a ggwave por un error mío en el ruido simulado; el revisor lo vio y lo corregí antes de dar cifras.

Conclusión

LINK-2 funciona. Los agentes ECHO dicen qué pasó, firman lo que dicen, rechazan al forastero, contienen al mentiroso burdo y se entienden entre dos aparatos por el aire. Lo que les distingue de un sistema multiagente con LLM es que la alucinación de uno no se convierte en el hecho del otro, y eso ahora está medido. Su límite es el infiltrado que miente donde nadie comprueba. Ese es el siguiente trabajo, y lo mediré igual: predicción primero, ataque después, y publicación pase lo que pase.

Fuentes y evidencia

  1. Resultados completos de LINK-2
  2. Contrato, predicciones y respuesta al revisor antes de evaluar
  3. Predicciones Q1–Q6 evaluadas
  4. Los 64 mundos, brazo por brazo
  5. Pruebas del sobre firmado
  6. Comparación simulada con ggwave
  7. Aire real y segundo aparato (sin grabaciones)
  8. Hashes antes de evaluar
  9. Cuaderno anterior: LINK-1
  10. El mentiroso estratégico
  11. ggwave

Consultar el archivo documental completo.

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